|
|
|
- La entrevista suele ser la fase decisiva dentro de cualquier proceso de selección.
- Es el momento del contacto personal, donde tienes la ocasión de convencer al entrevistador de que eres la persona más idónea para el puesto.
Por estas razones, prepárate para presentar tu candidatura de forma organizada, lógica y conveniente.
- Se puntual: Pide permiso para entrar. Llega 10 o 15 minutos antes del comienzo de la entrevista. Es conveniente ir solo.
- Cuida tu apariencia : Debes ir más o menos formalmente vestido, pero siempre correctamente. Lleva el pelo bien arreglado. Evita colores fuertes.
- La Postura : No te sientes hasta que te lo indiquen. La postura debe ser natural. No apoyes los codos en la mesa, puede parecer una conducta avasalladora.
- La Mirada : Debes mirar al interlocutor la mayor parte del tiempo. Una mirada directa indica generalmente un contacto fácil y franco.
- No hables demasiado alto ni deprisa. Escucha a tu interlocutor y no te precipites en las respuestas.
- Cuida que el lenguaje sea culto y adaptado al puesto de trabajo.
- Utiliza frases que expresen motivación y entusiasmo: “Estoy muy interesado/a…”, “Estoy muy ilusionado/a con la posibilidad de…”
- Se sincero para no caer en contradicciones.
- Los gestos aconsejables son aquellos que denotan interés y atención, que no parezcas ausente y distraído y sonreír moderadamente, pero no de manera irónica o maliciosa.
- No critiques a nadie, especialmente a tus anteriores jefes y compañeros.
- Recuerda el nombre o apellido de tu entrevistador al acabar la entrevista, así podrás decirle “Encantado/a Sr. Rodríguez” o “Ha sido un placer, Sr. Antonio”.
- Al terminar; evalúate : De los errores se aprende más que de los aciertos. Cuando acabes la entrevista, siéntate a reflexionar y apunta en una agenda todas tus impresiones. Sé duro evaluándote porque solo así lograras mejorar.
página siguiente
|